La entrada más común a Chile es por el aeropuerto de Santiago. Antes de aterrizar verá como la Cordillera de Los Andes cubierta de nieves eternas te da la bienvenida a la capital, dando paso a la urbe que te espera y te da una idea de lo que este país te puede ofrecer.

Dicen que Chile se ubica en el fin del mundo, la verdad es que cuando uno mira el mapa pareciera que esta colgando de Sudamérica y te la impresión de estar muy, pero muy lejos, incluso existe una leyenda que dice cuando Dios habría creado el mundo, tiró todas las sobras del otro lado de la cordillera y ahora están aquí.

En Chile podrás encontrar todo tipo de paisajes, desde volcanes, selvas, desiertos, glaciares, ríos, géiseres, playas, fértiles valles, campos, y mucho más.

Existen pocos países en el mundo que combinan tantos tipos de paisajes y de climas diferentes, aquí las temperaturas y las estaciones del año están muy marcadas, así es posible programar muy bien tu visita. Esto se debe principalmente a la forma geográfica de nuestro país, esa forma alargada de mas de 4000 kilómetros de largo y tan solo 180 kilómetros de ancho, le dan esa característica especial.

Con el Océano Pacífico que baña el país en toda su extensión y la Cordillera de los Andes que nos aísla un poco del mundo hay mucho que descubrir.

Para que te hagas una idea, Chile es 1 vez y media más grande que España, pero tiene solamente 16 millones de habitantes, y casi todo viven en el centro del país. En muchas partes donde reina la soledad del desierto, o en la Patagonia vive muy poca gente, lo que transforma a estos paisajes como lugares perfectos para quienes buscan un lugar realmente diferente, viajeros de mochila y de los otros, los que buscan tranquilidad, naturaleza, gente amable, etc..

Hay mucho por descubrir, y te invito a que vengas y lo veas por ti mismo, de seguro no te arrepentirás y quedarás con ganas de repetir la experiencia.

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